El Saliente, Camino y Encuentro

Cuando el verano y las vacaciones van tocando a su fin, todos los albojenses, una gran mayoría de habitantes de los pueblos del río Almanzora, los de la comarca de los Vélez y algunos limítrofes de las provincias de Granada y Murcia, tiene su cita anual con la virgen del Saliente. Unos para agradecerle y otros para pedirle, caminamos todos a su encuentro, a su Santuario del Saliente.

"Este pintoresco lugar tiene mucho de sagrado desde los tiempos más remotos de la prehistoria", decía hace pocos días un ilustre historiador de nuestra tierra.

Los "Dientes de la Vieja", como solemos llamar a los picos montañosos de la entrada al recinto del Santuario, pudieron ser muy bien:"como dioses primitivos a quienes los hombres de antaño rendían su culto y hacían sus ofrendas".

Debió ser sin duda alguna, la misma Virgen quien años más tarde, quiso darle a estos parajes del monte roel, su verdadero carácter de Sagrado, haciéndose presente en ellos, Lo sagrado busca a lo Sagrado para hacerlo más sagrado, aunque parezca una redundancia.

El Saliente ha tomado carta de ciudadanía no solamente en la comarca y dentro de nuestra diócesis y provincia sino también en los pueblos de las diócesis y provincias vecinas. Todos estamos de acuerdo en que se lo merece.

Pero el Saliente es mucho más que un lugar geográfico. Es también un CAMINO que muchas generaciones de antepasados han venido haciendo y todavía hoy, niños, jóvenes y mayores siguen haciendo, conscientes de que "se hace camino al andar".

EL CAMINO es un ejercicio de esperanza y de búsqueda; es una experiencia no sólo física sino también espiritual. Es una apertura a lo nuevo y a lo desconocido. Es un ir dejando atrás lo que se tiene, en el intento de haber encontrado lo que se buscaba.

 

HACER EL CAMINO TIENE UN SENTIDO BÍBLICO MUY PROFUNDO.

La Palabra de Dios nos recuerda que "...el camino que lleva a la vida es angosto y estrecho y pocos son los que lo encuentran".

Hacer el Camino es y debe ser... disponerse a la conversión, al encuentro y al cambio y a la transformación.

El Encuentro con la que tanto queremos, en la que tanto confiamos y ante la que tanto nos extasiamos, no nos puede dejar vacíos. Ella, cuando nos va viendo llegar, también sale a nuestro encuentro particular, al de cada uno, y al de todos en conjunto. Nos mira y la miramos sin cansarnos. En Ella, vemos ala mujer creyente y confiada que supo amara y esperar sin límites, y por ellos Dios la llenó de gracia y la hizo bendita entre todas las mujeres, sencilla y graciosa cual ninguna otra. Fecundada por el mismo Dios y solidarizada con todos, se convirtió en la Madre más madre de todas la madres.

En ella, vemos la mujer fuerte y vencedora del mal que nos infunde valor y fuerza para las luchas de la vida. Es Pequeña como le decimos cariñosamente, pero con mucho poderío.

Ante Ella, también cabe preguntarse sobre sí mismo.. ¿qué es lo que ve en cada uno de nosotros...? ¿Cómo nos vemos nosotros ante Ella...?¿Cómo nos gustaría que nos viera y cómo nos gustaría vernos siempre en su presencia...?

No nos de miedo de decirle una y mil veces... !Vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos!!Muéstranos a Jesús Fruto bendito de tu vientre!.

Juan Romero Guirao

Rector del Santuario del Saliente

Fuente: La Voz de Almería (08-09-02)

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