Proyecto Mural para el Santuario del Saliente

FRANCISCO GONZÁLEZ ROMERO

El inicio del proyecto cronológicamente podría encuadrarse dentro del periodo "El amanecer en la evolución de la pintura de González Romero". En esta época ejercía como Prof. B.A. en la Escuela de Arte de Almería. El estudio se realizó entre 1974 y 1975, culminando con la publicación del libro "Monasterio del Saliente" que ve la luz en enero de 1976.

Realizado por encargo de D. Bartolomé Marín, Rector del Monasterio del Saliente en Albox (Almería), comienza el estudio de restauración y pinturas murales, obras que podía incidir en el futuro del Monasterio que comprende los siguientes conceptos:
-Restauración del Edificio.
-Pinturas Murales en la bóveda central.
-Estudio del entorno del Monasterio.
-Publicación de un libro que diera origen a ayudar con su venta a las primeras obras de pinturas murales.

Las obras no se realizan por muchos factores que concurren en ella, como son: profesionales, económicos, políticos, religiosos y la transición política en España, y principalmente por la oposición al proyecto de la Hermandad del Saliente.

 

Presentación de González Romero en el libro "Monasterio del Saliente"
 
Invitado por mí, el profesor González Romero visitó el Santuario en 1974. Su expléndida biografía en el mundo del arte y su obra, directamente conocida en Almería, en una exposición celebrada en marzo de 1972, me hicieron pensar que era el hombre indicado para crear una obra artística de acuerdo con los valores hist´ricos y tradicionales y los elevados sentimientos de todo orden que Albox reserva para su Monasterio.

El profesor González Romero guarda buena hoja de actividades en instituciones de esta índole, algunas de carácter nacional.

Adivinó pronto la importancia que el Monasterio suponía en la región del sureste como invitación religiosa, cultural, social y artística. Pero fue más importante el impacto que originó en su historial artístico; entonces, para él, apareció en el Monasterio una serie de factores capaces de culminar, en el futuro, en una consagración que diera como resultado una creación histórica-artística.

Dotado por temperamento de una vocación arquitectónica, su obra, animada de vigor y fortaleza, estructural, deshojada de todo lo superfluo yvacío, que viene que viene inspirado por una creación recargada del arte. Hasta el color ha medido su estatura a la hora de violentar en la obra de Romero todo lo que sea una gama armoniosa, seria y poco explosiva. Romero sacrifica una excesiva luminosidad para buscar un recogimiento casi interior que alumbra el auténtico espíritu.
Sin embargo, la fuerte formación historico-artística y su capacidad para el dibujo como aportación de una real entrega al profesorado le ha hecho guardar una dosis suficiente de respeto a la figura, a los temas ambientales, a los valores humanos de la pintura, ofreciendo una obra de arte de enorme capacidad para recoger el espíritu y el diálogo.

La presencia de González Romero ha supuesto en el Monasterio un encuentro feliz, donde, sin romper la saludable relación que inspira una institución barroca del siglo XVIII, ha hecho una plataforma para crear una obra artística aparejada, para una sociedad que lleva en sus entrañas la renovación postconciliar y una actitud moderna ante el arte religioso.
 
Bartolomé Marín.
Rector del Monasterio del Saliente.
Albox (Almería)
 
 
Introducción del Obispo de Almería
Dr. Manuel Casares Hervas.

En la segunda mitad del siglo XVIII, el obispo D. Caudio Sanz y Torres valoró para la diócesis la situación geográfica del antiguo Santuario del Saliente, dentro de una extensa comarca de gran interés rural, pero de enorme proyección humana y espiritual.

Levantó en el mismo solar el Monasterio del Saliente, original pieza barroca, a mitad de camino entre la cuenca del Almanzora y la comarca de los Vélez. Prácticamente, el Monasterio del Saliente ocupa el centro geográfico del sector norte de la Diócesis, a partir de la sierra de los Filambres.

Un rescoldo monacal de vieja tradición en la comarca situada al sol saliente en la sierra de las Estancias, dio base al ilustre Prelado para crear una institución de gran alcance pastoral. El Monasterio del Saliente nació en la mente del Obispo Sanz y Torres como centro de preparación de misioneros para el servicio de la diócesis, dentro de la sociedad "ilustrada" que dió tono al siglo XVIII.

De hecho, en su época, el Monasterio revistió de un carácter renovador y una proyección superior en la vida pastoral de la Diócesis.

El Monasterio del Saliente está a punto de celebrar su segundo centenario. A través de dos siglos, la diócesis ha sido testigo de la importancia espiritual que ha representado para el bien de los fieles, especialmente en aquella comarca. Basta recordar la magna peregrinación que preparó el famoso obispo de Orberá en 1878, cuya importancia quedó reseñada en la prensa nacional y en sendas publicaciones diocesanas.

En esta crisis gigante que experimenta la vida religiosa a raíz del Concilio Vaticano II, la iglesia diocesana se ha hecho sensible hacia una serie de problemas, también de índole comarcal, estimulados por un nuevo concepto pastoral más extenso y profundo, sumamente entrañado en las exigencias de nuestro tiempo.
Sin olvidar los grandes intereses del pueblo en torno a la preciosa Virgen del Saliente, sin embargo, el interés que despierta el Monasterio en este momento, como vocación institucional, reside en una serie de factores que alimenta el desarrollo del espíritu en orden de minorías, mecanizando programas anuales de tipo cultural, artístico y pastoral, de acuerdo con las exigencias que inspira la Iglesia postconciliar. La belleza del paisaje, el arte, la soledad y la singular estructura del Monasterio crean ese concierto admirable que hacen del Monasterio del Saliente una de las piezas importantes para los intereses espirituales de la región del Sureste.

La situación del Monasterio del Saliente puede entonar el dinamismo creador y espiritual de una serie de poblaciones que difícilmente podrán cubrir, a nivel local, la gama de inquietudes que despierta hoy una sociedad de mayor porcentaje universitario y que conocen el dinamismo turístico sin precedentes y que intenta instalarse en una fase cultural, social y religiosa, inspirada en un mundo que se enriquece, cada día, por una formidable red de medios de comunicación.
No puede soslayarse el fenómeno más reciente, y hasta ahora problemático, de una sociedad que empieza a contar con una presencia sacerdotal deficitaria a nivel de límites comarcales, lamentablemente muy extensos.

Desde un ángulo religioso y pastoral, el Saliente ha de brillar como foco único de atracción religiosa para poblaciones de respetable número de habitantes y para una población rural, muy característica de aquella comarca, que presenta un régimen vital muy disperso.

Este es el sueño razonable de muchos; por aquí anda la inquietud del profesor González Romero que ha volcado tiempo, capacidad e ilusión, que servirán de diseño para una obra renovadora de gran alcance en el saliente.

No promocionamos una obra lujosa que ampare ambiciones triunfales; vamos en pos de una obra dignas, moderna y seria, que prepare los caminos para una juventud que tiene derecho y exigencias con el espíritu.

Todos los cálculos y esperanzas que formula el Monasterio del Saliente invocan la colaboración de amplios sectores de la vida social, cultural y política y, por qué no, financiera, de todas aquellas instituciones que están implicadas en promocionar el nivel de nuestra provincia.
Prolongar la imaginación creadora que busca la belleza es poner alegría e ilusión en el corazón de los hombres.

Manuel Casares Hervás
Obispo de Almería
Junio 1975
 
 
 

Plano para el estudio de las Pinturas Murales

Distribución sobre el plano de planta de la bóveda del Templo de los Temas de Pintura Mural (1ª Fase): EL GÉNESIS.
A continuación se presentan los diferentes apartados de la obra numerados tal como aparece en el libro "Monasterio del Saliente".

A.1
LA CREACIÓN

Base de 7,00 m con una altura en su eje de 3,00 m

Composición: Determinadas como objetivo principal las manos del Creador, distribuyéndose en su conjunto los signos que significaron la creación del mundo.

 

 

A.2
CREACIÓN DEL HOMBRE Y LA MUJER

Base de 7,00 m con una altura en su eje de 3,00 m

Composición: El elemento fundamental es la mano y el ojo que simboliza al Creador.Punto y y centro radial de la composición. Tres circulos determinan y establecen los signos que representan: Creador, Tierra, Mujer y Hombre.

A.3
EL PARAISO

Base de 7,00 m con una altura en su eje de 3,00 m

Composición: Determinadas como objetivo principal las manos del Creador, distribuyéndose en su conjunto los signos que significaron la creación del mundo.

LA CAIDA
Base de 7,00 m con una altura en su eje de 3,00 m

Composición: Determinada por un círculo, enfoque central y desarrollo de la composición.
El signo del pecado, y lo que lo materializa mediante la sentencia (expulsión).

 

 

LA MUERTE DE ABEL
Base de 7,00 m con una altura en su eje de 3,00 m

Composición: Las dos figuras determinan el triángulo donde están inscritas. En su base Abel, y en el eje perpendicular a la figura caida Caín. El ojo y los elementos que irradian desde él forman parte importante en el equilibrio de la composición.

LOS PATRIARCAS ANTEDILUVIANOS
Base de 7,00 m con una altura en su eje de 3,00 m

Composición: Formada por siete figuras, que simbolizan la formación estructural de la iglesia. Fortaleza, Humanidad y Pobreza.
EL GÉNESIS. PATRIARCAS ANTEDILUVIANOS.
Detalle de la imagen anterior. El fragmento seleccionado puede verse en la imagen anterior señalado con un rectángulo en la zona izquierda.
Fragmento realizado sobre lienzo de 2,50 x 2,20 metros.
EL DILUVIO
Base de 7,00 m con una altura en su eje de 3,00 m

Composición: Los signos que representan pueden ser ampliados, depende de la voluntad de quien se propone encontrar su verdadero significado.
Es uno de los signos mas lejanos y quizás sea, por concepto, el mas cercano a nuestro tiempo.

 

 

 

TORRE DE BABEL
Base de 7,00 m con una altura en su eje de 3,00 m

Composición: Dos elementos, en la zona central, el signo fundamental y símbolo de la construcción. A la derecha una figura, representación del hombre, quedando compensada la zona inquierda por representaciones constructivas y una mancha limpia..

NOE Y EL ARCA
Figura rectangular de 2,30 m de largo por 1,70 m de ancho.

Composición: La figura central de esta composición es Noé; sostiene sobre sus manos el significado de salvación para las especies que pueblan la tierra. En la zona izquierda, vista del arca en construcción. En la parte derecha, junto a él uno de sus hijos..
NOÉ EMBRIAGADO
Figura rectangular de 2,30 m de largo por 1,70 m de ancho.

Composición: Como elemento fundamental de la composición Noé en el suelo, con signos de embriaguez. Compensan este volumen horizontal dos verticales con figuras. Con luz, la zona de la derecha consigue el equlibrio de la composición.

 

 

 

ABRAHAM. PACTO CON YAHVÉ
Figura rectangular de 2,30 m de largo por 1,70 m de ancho.

Composición: Dividida en dos zonas la composición mediante la figura de Abraham. Junto a él, y en la misma zona, el signo de la aparición. En la zona izquierda, el significado de la circunscripción.

SACRIFICIO DE ISAAC
Figura rectangular de 2,30 m de largo por 1,70 m de ancho.

Composición: La figura central representa a Abraham. La cruz que forma su cuerpo es el signo del sacrificio. Con su brazo izquierdo sostiene a su hijo apoyado sobre una roca. En las zonas alta y en la que representa la diagonal se situa el ángel. En la parte inferior izquierda los dos criados y el animal acompañante.
MOISES. PRIMERA HUIDA DE EGIPTO.
Figura rectangular de 2,30 m de largo por 1,70 m de ancho.

Composición: Dividida en dos zonas verticales. En la parte izquierda Moises y el judío. La zona derecha compuesta por arquitectura, y en la parte inferior el egipcio muerto por Moisés.Su equilibrio reside en las figuras yla arquitectura que conforman dos masas verticales.

 

 

 

MOISES Y LAS TABLAS DE LA LEY
Figura rectangular de 2,30 m de largo por 1,70 m de ancho.

Composición: La zona central de la composición representa a Moisés en un entorno formado por elementos arquitectónicos. En la zona de la derecha aparece un elemento rectangular que encuadra paisajes y figuras.

EL ÉXODO
Figura rectangular de 2,30 m de largo por 1,70 m de ancho.

Composición: Distribución de figuras, arquitectura y animales.
MOISÉS Y LOS ANCIANOS
Figura rectangular de 2,30 m de largo por 1,70 m de ancho.

Composición: Tema formado por once figuras. En la zona central Moisés informa a los ancianos sobre las noticias de Yahvé.

 

 

 

 

EL ÉXODO
Boceto a color.
 

Artículo publicado en la página web de Francisco González Romero www.gonzález-romero.com

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